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¿Existe distinción entre robo con muerte subsecuente y el delito de asesinato?

 

En el siguiente acuerdo plenario se discuten los alcances de dos delitos, el primero, es el del robo agravado por muerte subsecuente, el cual se encuentra en el artículo 189 del Código Penal, y el segundo es el de asesinato por conexión con otro delito, el cual se encuentra en el artículo 108. Se intenta diferenciar ambos, al igual que detallar el inciso 1 del artículo 189, pues estas son las lesiones causadas a la víctima.

 

Se debe mencionar que existen dos artículos en el Código Penal que hacen referencia a la muerte de una persona por cometer otro delito, estos son los siguientes artículos:

 

Artículo 108° CP: “Será reprimido […] el que mate a otro concurriendo cualquiera de las siguientes circunstancias:

2. Para facilitar u ocultar otro delito”.

 

Artículo 189° CP: “La pena será […], cuando […] como consecuencia del hecho, se produce la muerte de la víctima…”.

 

En primer lugar, es importante destacar que en el artículo 189, el delito principal es el del robo, y lo que sucede es que el agente ocasiona la muerte para poder facilitar su objetivo principal, este es el apoderamiento del bien. Por ello, el resultado que se ha dado no fue buscado en primer plano, ya que ha sido por consecuencia, y asimismo no es doloso; sin embargo, se pudo evitar. Lo que ocurre es que “se regula, […], un caso de tipificación simultánea, dolosa y culposa, pero de una misma conducta expresamente descrita”. Es muy similar a un caso de homicidio preterintencional, puesto que el resultado sobrepasa el dolo del sujeto.

 

En el caso del artículo 108, se produce primero la muerte y esta es causada para una finalidad específica. Como se hace mención en el inciso 2, existe la situación en la que el agente mata a un sujeto para ocultar o facilitar un delito, un ejemplo muy común es en el caso de un testigo que presencia el delito. En ese sentido, “en la circunstancia o en el contexto situacional en que interviene ha de valorar la perpetración del homicidio como vía para garantizar su objetivo ligado siempre a otro delito”.

 

En segundo lugar, otro problema abordado en el pleno es el último párrafo del artículo 189, el cual fija un agravante de tercer grado: si se producen lesiones graves a la integridad física o mental como consecuencia del robo, la pena será de cadena perpetua. El problema está en determinar cuándo se está ante un delito de robo simple agravado (artículo 188), o el último párrafo del artículo 189.

 

Se debe resaltar que el delito de robo se diferencia del de hurto en el sentido en que se usa la violencia física o intimidación sobre el tercero. Esta violencia se utiliza con el fin de hacer más fácil el objetivo y el apoderamiento. Es trascendental recalcar lo que se refiere por lesiones graves, esto se encuentra en el artículo 121 del Código:

las lesiones que ponen en peligro inminente la vida de la víctima, les mutilan un miembro u órgano principal del cuerpo o lo hacen impropio para su función, causan incapacidad para el trabajo, invalidez o anomalía psíquica permanente o la desfiguran de manera grave y permanente, o infieren cualquier otro daño a la integridad corporal, o a la salud física o mental de una persona, que requiera treinta o más días de asistencia o descanso, según prescripción facultativa”.

Las lesiones mencionadas se relacionan con el daño causado al sujeto pasivo, pues si son menos de diez días será una falta de lesiones y entre diez y menos de treinta, lesiones leves. En esa misma línea, “si es que las lesiones no son de más de diez días de asistencia o descanso, el robo se considera como simple. Si, en cambio, las lesiones causadas son superiores a 10 días y menores de 30 días, su producción en el robo configura el agravante del inciso 1) de la segunda parte del artículo 189° CP”.

 

Finalmente, se decidió establecer como doctrina legal los fundamentos expuestos y que se publique en el diario oficial “El Peruano”.

 

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