Mindhunter: los crímenes violentos cometidos por Edmund Kemper “el asesino de las colegialas”

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Mindhunter: los crímenes violentos cometidos por Edmund Kemper “el asesino de las colegialas”

Por Indira Salcedo

Mindhunter es una serie que narra cómo dos investigadores de la Unidad de Ciencias de la Conducta del FBI realizan un estudio sobre crímenes violentos cometidos por psicópatas, muchos de estos crímenes incluían violaciones sexuales, tortura y eran realizados en serie; es decir, los asesinos atacaban a múltiples víctimas. De todos los asesinos seriales entrevistados uno de los más sangrientos y perturbadores es Edmund Kemper, el llamado “asesino de las colegialas”. En el presente escrito analizaremos si este personaje es un sujeto inimputable basándonos en su conducta y el análisis de una de las causales de inimputabilidad del artículo 20 del Código Penal peruano. Para empezar el análisis debemos aclarar el concepto de imputabilidad.

¿Qué es la imputabilidad?

Para imputar responsabilidad a una persona no basta la realización del injusto penal, sino que es necesario que el sujeto goce de condiciones mínimas- psíquicas y físicas- que le permitan comprender la antijuricidad de su acción y poder adecuar su conducta a dicha comprensión (Villavicencio, 2017: 125) . Por tanto, para imputar una pena a quien cometió un delito debe contar con algunas condiciones que le permitan entender la criminalidad de sus actos.

Causas de inimputabilidad

Son varias las causales de inimputabilidad, las cuales están indicadas en el artículo 20 del Código Penal peruano, por lo que el sujeto activo no debe incurrir en estas causales para que el sistema de justicia pueda imputar una pena. A pesar de la variedad de causales de inimputabilidad la que nos interesa analizar es la señalada en el inciso 1 del artículo 20 del Código Penal:

  1. El que por anomalía psíquica, grave alteración de la conciencia o por sufrir alteraciones en la percepción, que afectan gravemente su concepto de la realidad, no posea la facultad de comprender el carácter delictuoso de su acto o para determinarse según esta comprensión;

Conforme a este inciso una persona con una anomalía psíquica puede entender o no si sus actos constituyen un crimen, dependiendo del tipo de anomalía psíquica que padezcan. Lo que nos lleva a realizar una diferenciación entre una persona con episodios de psicosis y una persona psicópata.

Por un lado, las psicosis engloban un gran número de trastornos que se desarrollan en sujetos que ven transformada su personalidad y su vida psíquica en general. Se caracterizan por una pérdida de contacto con la realidad, en general representada por delirios, alucinaciones o falta de autoconciencia. Las psicosis pueden provenir de causas nacidas en la propia persona (psicosis delirante, paranoia, esquizofrenia, epilepsia, psicosis maníaco-depresiva), que constituyen las psicosis endógenas, pero también pueden ser exógenas, siendo producidas por causas externas a la constitución de la persona (Gonzáles, 2018: 18-19). Es decir, la psicosis en una persona ocasiona que esté desconectada de la realidad, pueden sufrir alucinaciones que no les permita entender que sus acciones son un crimen, lo cual impide que se le imponga una pena en nuestro sistema penal.

Por otro lado, un psicópata tiene dos características importantes: comprende el carácter delictivo de sus acciones y no siente empatía por dichos actos.

Un psicópata puede estar capacitado para conocer intelectualmente las normas sociales en uso; de hecho, las conoce y adopta una actitud respecto a ellas. De lo que carece en su totalidad el sujeto psicópata, es de la capacidad para asumir en su ser interno las normas establecidas por y para la sociedad, y por tanto, los principios por los que ésta se rige (Rivas. 2017: 9). Por tanto, un psicópata, a diferencia de una persona con episodios de psicosis, sí entiende la criminalidad de sus actos y tienen un entendimiento total de la realidad y lo reprobable que son estos para la sociedad; sin embargo, decide ignorar ello.

Asimismo, la psicopatía consiste en una completa ausencia de empatía, lo que conduce al psicópata a una disposición anormal que puede calificarse de “daltonismo moral”: los psicópatas presentan una completa ausencia de frenos inhibitorios respecto de la realización de comportamientos socialmente desvalorizados (Cancio, 2016: 533). Es decir, un psicópata no siente culpabilidad por los actos atroces que podrían llegar a cometer ni piensa en el dolor que podría causarle a sus víctimas, un psicópata está completamente insensibilizado respecto al dolor de otro ser humano.

Ahora bien, una vez identificados conceptos de episodios de psicosis y un psicópata debemos identificar si Edmund Kemper encaja en algunos de estos supuestos, para ello, narraremos un poco del asesino de las colegialas y sus conductas.

El caso de Edmund Kemper: el asesino de las colegialas

Edmund Kemper era un asesino serial estadounidense conocido como “el asesino de las colegialas” fue el autor de una serie de homicidios durante los años 70. Durante las entrevistas realizadas a Edmund Kemper narra conductas que desde muy joven son típicas de un psicópata, era introvertido, le era difícil relacionarse con otras personas, disfrutaba de matar y torturar animales como gatos, perros o aves. No tenía una buena relación con su madre, desarrolló un gran resentimiento hacia ella pues sentía que siempre lo humillaba. Posteriormente, estuvo internado en un psiquiátrico por años durante su juventud, una vez fuera del psiquiátrico volvió a vivir con su madre.

Kemper trabajó en distintos sitios, uno de sus trabajos fue en el Departamento de Obras Públicas en la División de Carreteras. Fue durante el tiempo que trabajó en dicha institución que llegó a asesinar a diversas estudiantes que encontrada en la autopista y practicaba necrofilia con sus cuerpos. Asesinó a 6 colegialas o estudiantes, y en 1973 asesinó a su madre, la decapitó, violó su cabeza, comió parte de los órganos y durmió cuatro noches con el cuerpo. También asesinó a la mejor amiga de su madre, a quien invitó a su casa horas después de haber asesinado a su madre y la estranguló.

Durante mucho tiempo la policía no tenía resultados con las investigaciones de los homicidios, puesto que no tenían pistas suficientes para encontrarlo y capturarlo. Durante mucho tiempo el asesino de las colegialas siguió de cerca las investigaciones de la policía hasta que finalmente él mismo se entregó.

¿El asesino de las colegialas es inimputable?

Ahora bien, las conductas de Kemper no demuestran episodios de psicosis, puesto que durante las entrevistas que se realizaron al homicida nunca estuvo desconectado de la realidad.

Podemos identificar que Kemper tenía conductas típicas de un psicópata. Él era introvertido, disfrutaba lastimar animales y durante años fantaseo con realizar asesinatos. A pesar de la crueldad de los homicidios realizados por Kemper nunca admitió sentirse arrepentido, ni mostró culpabilidad o empatía por los actos atroces cometidos hacia sus víctimas. Asimismo, a pesar de la crueldad de los homicidios Kemper entendía bien la criminalidad de sus actos, ello se evidencia en lo extremadamente cuidadoso que fue planeando los asesinatos y el hecho de que estuviera al pendiente de las investigaciones de la policía.

Por tanto, podemos concluir que Edmund Kemper sería para nuestro ordenamiento un sujeto inimputable, puesto que su comportamiento encaja en una de las causales de inimputabilidad del Código Penal peruano, la anomalía psíquica; específicamente, la psicopatía.

 


BIBLIOGRAFÍA

Manuel Cancio Melia. Universidad Autónoma de Madrid. “Psicopatía y Derecho Penal: Algunas consideraciones introductorias. 2016

Eva María Rivas Vega. 2017. Universidad de Alcalá. La sociopatía y psicopatía en el derecho penal español y en el derecho comparado.

Felipe Villavicencio T. Pontificia Universidad Católica del Perú. 2017. Derecho Penal Básico

Patricia Gonzáles García. Universidad Pontificia Comillas. Madrid. “Tratamiento jurídico-penal de las alteraciones psíquicas”. 2018

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